lunes, 2 de agosto de 2010

Melbourne huele a frito

"Una de las cosas que me llamaron la atención de Australia fue la limpieza de su aire". Estas palabras me las dijo mi padre en una de las múltiples conversaciones que tuvimos antes de que me viniera para estas tierras de Dios. Como yo soy un buen hijo y tengo en muy alta estima las opiniones de mi sabio padre, nada más salir del aeropuerto inspiré profundamente para saborear el aire australiano... y mis pulmones se llenaron de olor a refrito. Melbourne huele a frito. Y no es de extrañar, esta ciudad tiene una increíble cantidad de restaurantes de comida rápida. Das dos pasos y te encuentras un restaurante. Y siempre siempre están llenos. Cocinas de todos los lados, todos con sus fritos correspondientes: china, vietnamita, griega, indonesia, japonesa, yankee, india, portuguesa... y chocolaterías San Churro. Porque por alguna razón esta gente tiene devoción especial por los churros. Ya digo que cualquier cosa que esté frita, se come en Melbourne.



Y dice el refrán (¿es un refrán?) que de lo que se come se cría. Eso explica cómo está esta gente. "Reconocerás al típico australiano porque es un matao". Esta frase no es de mi padre, es de Andrés, el dueño de la casa en la que vivo. Este hombre merecerá varias entradas en este blog, seguro. Más que mataos, los australianos están fritos, y más que fritos, tostaos. Esta gente esta tostada. Por Dios qué gente más apagada. Dicen que Melbourne es lo más vivo que hay en este país. Mmmmmm.... no quiero imaginarme otras cosas. Esta gente no tiene sangre. Puede ser debido a que todo está prohibido. Porque todo está prohibido en Melbourne. Para todo existe su correspondiente multa. Y se encargan de recordártelo continuamente. Todo está lleno de carteles de prohibido. Cruzar con semáforo en rojo, multa. Tirar colilla, multa. Utilizar lenguaje indecente en el tren, multa. Perros sueltos, multa. Perros atados, multa. Respirar muy fuerte, multa. Pensar demasiado, multa. Reír demasiado, multa. Estar triste, multa. Poner multa, multa.


Por eso hay cosas que no dejan de sorprenderme. Como madrileño sé que esos dibujitos de señores que cambian de colorines en los semáforos son meramente decorativos y que cuando uno tiene prisa, cruza. Ya se encargará el coche correspondiente de no llevarle a uno por delante para no tener que dar parte al seguro. Pero esta gente no. En las calles más minúsculas, visibilidad de 150 kms, se ve que no se acerca un coche, que no viene ni Dios. Todos parados porque el semáforo está en rojo. Dan ganas de lanzarles a la carretera: "mira, ¡no te mueres ni nada!". ¡MULTA! O ir en un tren que está lleno y no se escuche una voz... Hasta he llegado a echar de menos al pimpín/a de turno con su móvil a modo altavoz con reggaeton (o como se escriba) a todo trapo que ameniza la vida a los demás (y genera unas poquitas ganas de matar, también). Eso por lo menos da vidilla. Gente apagada ésta. En fin, supongo que esto es la civilización. Una isla de expresidiarios y piratas enseñando civilización... normal que después se desquiten con el deporte ése de bárbaros que es el fútbol australiano. Pero eso ya es otra historia que se me está yendo la perola...

El caso es que Melbourne hay como un ambiente a aceitorro reusado. Será cuestión de acostumbrarse. Supongo yo que en Perth, ciudad que está en medio del desierto, donde mi padre paladeó aire puro, no habrá tanto restaurante, ni tanta prohibición, ni tanta multa... supongo que allí estará todo menos frito. Si un día lo visito ya os contaré.
¡Hasta otro rato gente!

3 comentarios:

  1. La verdad que me estás quitando las ganas de unirme a tu expedición el año que viene (si es que duras tanto)...
    ¡Tienes que descubrir nuevos y apasionantes lares cuanto antes, para reavivar nuestras ilusiones de un mundo mejor en alguna parte! :P
    ¡Un abrazo chacho! Baru.

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  2. ¡Qué gracioso eres! Un digno Tio Mac, dí que sí... Hemos comido paella, que por lo que me ha contado Edu no te dará ninguna envidia a estas alturas... y nos vamos a la playa!! Después de 6 meses de inactividad, por fin me voy de vacaciones a hacer uso de mi recien estrenado paro! A qué puedo dedicarme a partir de septiembre? Podría poner un negocio de catering allá donde vayamos? Te escribiré un e-mail... Besos Liveratores!

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  3. @Javi: No desesperes, el mundo es grande y nosotros pobres como ratas. Así que lo mejor, quedarse en casa. Y punto pelota. :) Algo se encontrará, ya tengo unos proyectillos por la cabeza bastante descabellados...

    @Grace: Mantendré tu anonimato. (chiste). Parece que mi estancia por aquí será de 3 meses así que amiga, cualquier cosa que se te ocurra, aquí tienes un socio potencial. Besaco a los tres!

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