¡Hola gente! Aquí estamos de nuevo. Escribo desde Nelson, ciudad que, como ya adelanté, iba a ser el final (al menos temporal) de nuestro periplo por Oceanía. Aquí nos quedaremos un tiempo, que será largo si conseguimos un trabajo o de unas poquitas semanas si nadie nos quiere dar dinero.
Las primeras impresiones de Nelson son muy positivas. Es una ciudad pequeña al lado del mar y cerca de unas montañas bastante impresionantes. La gente de por aquí sonríe y te saluda por la calle (!), y en cuanto ve que estás en apuros se ofrece para ayudarte. Las casas están llenas de florecitas y todo está muy limpito, muy ordenado. A mí todo esto me resulta un poco sospechoso, me recuerda un poco a la ciudad perfecta del Show de Truman… Pero en fin, parece que el tiempo que estemos aquí no lo vamos a pasar mal.
Aquí hemos llegado después de unas tres semanas viajando. Tengo un cuaderno lleno de nombres de ciudades, de distancias y de tiempos invertidos, pero, sinceramente, eso casi ni me interesa a mí así que no creo que le puede interesar a casi nadie. He decidido que la manera más llevadera para compartir nuestra experiencia de este tiempo es escribir un poco de los recuerdos, de las situaciones, de personas y lugares que me hayan impactado estos días. Fiel a mi estilo (de vida), no se debe esperar mucho orden, voy a escribir un poco lo que me venga a la mente en ese momento, o lo que me pida el cuerpo. Procuraré, en cualquier caso, ambientar todo un poco espacio-temporalmente, por aquello de que todos nos mantengamos en unas constantes tetradimensionales. Y ya me callo que no sé ni lo que estoy escribiendo…
Muchos abrazos besos cariños y caricias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario